viernes, 9 de septiembre de 2016

Álmate

Ámate.
Ámate sin pensar.
Ámate en cualquier lugar.
Ámate tras cualquier cosa que te pueda pasar.

Álmate de valor
en esos arduos momentos
en los que falta calor.
Y mejor que pensar, sentimiento
mientras caminas al interior.
Y verás que el sufrimiento,
con consciencia y aprendiendo,
trae consigo una flor
y, con ella, nuevos vientos,
más brillante pensamiento

y los aires frescos del amor.

1 comentario:

  1. Álmate de valor... ¡Qué bonito juego de palabras! Fíjate que yo no soy amante de la poesía y sin embargo ésta me ha llegado. Será que el otoño deja caer mi escudo protector como caen las hojas de los árboles; será que llevo mucho tiempo intentando amarme y buscando mi esencia, la verdadera alma que nos impregna de ese valor suficiente para abrir todas las ventanas y dejar que entren aires nuevos, fragancias desconocidas...
    Has conseguido despertar mi parte romántica, ¡cómo eres!

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