viernes, 30 de septiembre de 2016

Sabor a reflexión

Fresa y chocolate eran los sabores de sus labios. Limón, lima y azúcar eran sus manos cuando me tocaban y rozaban el aire.
No sabía que los sabores pudieran ser tan transportadores en la vigilia de un jueves cualquiera y me limitaba a observarla tras los arbustos del jardín prohibido mientras se bañaba, desnuda, en la charca.
Quisiera haber tenido más templanza y serenidad para poder haber disfrutado de la brisa en los veranos y del Sol en invierno. Pero tengo lo que tengo ahora, y es más que suficiente. Tengo ojos, manos, pies y boca. Tengo oídos, piel y labios. Tengo amigos, tengo vida y poco más, que no es poco.
El universo va y viene y no se entretiene en las paradas efímeras de la vida corta y cuadriculada de un ser humano de las afueras de la naturaleza.
La barrera del miedo nunca fue una buena compañera. Se quejaba de todo. Cualquier paso era peligroso, cualquier proyecto, inútil. Esta compañera indeseable me ha acompañado durante todos los procesos creativos. Su carácter es férreo e inmóvil, ella va a lo suyo, a bloquear, juzgar y minimizar ilusiones.
Pero hay un lugar donde su poder es estéril, donde su voz es muda. Los sueños. Aquí mi imaginación y creatividad se despliegan y pintan con brocha gorda las paredes y muros de proyectos e ideas. Es aquí donde esta barrera se posiciona como lo que es, una parte más de mi interior y mi sentir.
Y ahora, cuando despierto, me pregunto ¿por qué no? ¿Por qué no hablar con el miedo y mirarlo cara a cara? ¿Por qué no preguntarle qué es lo que quiere enseñarme? ¿Por qué no darle el sitio que le corresponde en la vida diurna? ¿Por qué no hacerlo mi compañero?

Y, cuando vamos de la mano, cara a cara, él me pregunta: ¿Por qué no seguir soñando despierto?

viernes, 16 de septiembre de 2016

Diosa terrenal


Movimientos lentos, al ritmo natural. Mirada fija y profunda en las conversaciones. Mente abierta, corazón despierto, alma libre. Paso firme, caricia suave.
Conversación interior, conexión con lo natural que siempre supo que había en ella, sólo tuvo que redescubrirlo. Su expresión de paz parecía trascender el tiempo y cualquier barrera conocida en el universo. Ella amaba viajar y empaparse de las diferentes culturas. No sólo vestía como las gentes del lugar, comía como ellas, miraba como ellas, se movía como ellas…
Ella sabía que era la única manera de conocer realmente cada sitio, cada cultura.
Por las noches, cuando todos o casi todos dormían, ella reflexionaba, observando las estrellas, cada tiempo en una posición distinta y tan bella como la anterior. Reflexionaba sobre las diferencias entre cada cultura vivida, cada costumbre humana. Y siempre, antes de caer en el maravilloso y mágico mundo de los sueños, sentia la esencia que lo conecta todo, esa esencia que no entiende de diferencias y se preguntaba qué ocurriría si todos los seres humanos del planeta lo sintieran.
Ella lo tenía todo muy claro en su corazón y su ilusión por compartir esta fuerza, esta sensación profunda, a veces la desbordaba. Escribía siempre que podía todo aquello vivido. Las lágrimas le recorrían las mejillas al imaginar que pudiera transmitirlo. Sintió el universo en su corazón y su alma se expandió…

Adentrándose en las bibliotecas de cada pueblo o ciudad pudo comprender la importancia del 
lenguaje y el poder de la escritura. Escuchando la música de cada lugar pudo saber su historia y conocer los corazones de otros tiempos. Observando los bailes descifró el código expresivo de las gentes con que vivía y pudo comunicarse de una manera más profunda, con un entendimiento espiritual que, a veces, la hacía plantearse hasta el origen de cada célula de su cuerpo.

Sentimientos de doble filo


 He visto que en mi indecisión se esconde la fuerza del cambio.


Con mi miedo surge la ansiedad y de ella la energía para moverme, para actuar. 

lunes, 12 de septiembre de 2016

SE BUSCA



Se busca una conversación profunda.
Se busca afrontar el miedo y la duda.
Se busca contar cuentos bajo la Luna.
Se busca un corazón y su cura.
Se venden sufrimiento y amargura.
Se alquilan almas puras con opción a compra segura.
Se buscan emociones de altas alturas.
Se busca templanza en arduos tiempos.
Se busca fortaleza en los deseos.
Se alquilan ovillos de tiempo para sanar heridas.
Se busca vivir el momento, brujos del tiempo e historias vívidas.


viernes, 9 de septiembre de 2016

Álmate

Ámate.
Ámate sin pensar.
Ámate en cualquier lugar.
Ámate tras cualquier cosa que te pueda pasar.

Álmate de valor
en esos arduos momentos
en los que falta calor.
Y mejor que pensar, sentimiento
mientras caminas al interior.
Y verás que el sufrimiento,
con consciencia y aprendiendo,
trae consigo una flor
y, con ella, nuevos vientos,
más brillante pensamiento

y los aires frescos del amor.

miércoles, 7 de septiembre de 2016

PODER

Conocimiento profundo,
entendimiento del cosmos,
sentimiento de este mundo
recuérdanos lo que somos.

Lenguaje de naturaleza,
poder animal
muéstranos tu belleza
y despliega tu grandeza
con un baile tribal.

Sabiduría del bosque,
ligereza del viento
purifica el sentimiento
clarifica mis porqués
con rituales de otro tiempo,
nutre con ellos mi saber.

Contacto puro,
contacto humano,
mar de susurros,
roce de manos,
con el espíritu sano
no hay acciones en vano.


lunes, 5 de septiembre de 2016

Pócima de Acción

Vivir en el misterio.
Hablar desde el corazón.
Pensamiento sin juzgar nada.
Todos estamos en un punto de NUESTRO camino ÚNICO.
El silencio.

La palabra bien cuidada.
Auto observación.
La calma.

La meditación.
El foco de nuestro centro y, desde ahí, hacia cualquier lugar externo.

Actuar de corazón, con la fuerza del alma, envuelto en el misterio y la inocencia ante la vida.

domingo, 4 de septiembre de 2016

Confío en mi especie. Confío en el ser humano

Siempre ha habido más proporción de gente buena en el mundo que de gente mala. En las Guerras Mundiales, por no irnos más lejos, ¿cuántas personas del total implicadas, muertas y vivas,  querían la guerra realmente? ¿Cuántos soldados estaban felices yendo a la muerte? ¿Cuántos no sentían empatía realmente?...y después están las miles de personas que ayudaban a las demás, como el señor de la película “La lista de Schilnder” ¿qué proporción de gente habría que quisiera ayudar,  quererse y no Guerra? ¿Qué proporción de gente hay en tu pueblo, ciudad o aldea prefiera guerra y no la paz? No hablo de quejarme sobre lo malo que pasó, por las injusticias y los malos valores, sino tomar una actitud de hacer todo lo posible y lo que esté en mi mano, con responsabilidad, para que esa injusticia y malos valores no se desarrollen ni en mi alma ni ante mis narices. Yo confío en esas buenas personas que vivieron en otro tiempo y en estas que viven ahora, en este momento,  en este mismo planeta y ayudaron a que fuera y sea mejor, con lo que pudieron y pueden,  y siendo responsables. Confío en mi especie, confío en el ser humano.