miércoles, 5 de octubre de 2016

Los druidas de la canción

Vinieron a aliviar el alma con canciones de otros tiempos. Traían sonidos del mar y las montañas. El equilibrio natural estuvo presente en todo momento.
Fuimos presos de la melodía, cautivos de la armonía entre las rejas del pentagrama.
Los nombramos los ladrones de sensaciones, los druidas de la canción. Dice la leyenda que sus acordes aún suenan en valles y ríos cercanos. Desde que nos visitaron nos cambió la mirada, se abrieron nuevos horizontes en nuestras almas. Será un honor volver a sentirles cerca.

Te avisaré, lector, cuando vuelvan.... O tal vez ya estén aquí, entre nosotros, entre vosotras...